Enormes servicios ecologicos de la comunidad en las afueras de la CDMX

Las comunidades de los municipios de Texcoco y Tepetlaoxtoc de Hidalgo utilizan el manejo forestal como una herramienta para sostenerse,conservar sus bosques y servicios ecologicos.
Su actividad maderera sostenible está autorizada por la agencia forestal; y la complementan con otras actividades como la recolección de hongos comestibles y plantas medicinales, o el ecoturismo.
Estos ejidos, o tierras de gestión comunal, también se gestionan con diligencia para minimizar el riesgo de incendios, a través de iniciativas como la poda y la creación de cortafuegos.


Es poco antes del mediodía de un sábado en el bosque compartido por el ejido San Juan Totolapan, o pueblo agrícola comunal, en el centro de México. No se escucha ni un solo pájaro en el bosque, al menos por el momento. Lo que se puede escuchar ahora, sin embargo, son los sonidos de las motosierras y los machetes al cortar las ramas de los árboles, y las personas que se gritan entre sí. Pero aquí, estos sonidos no indican que se esté realizando una tala ilegal.

1) Tareas de la gente para dar servicios ecologicos

Unos 30 ejidatarios, o ejidatarios, junto con sus hijos y nietos, pasan gran parte del fin de semana haciendo lo que llaman faena, o diversas tareas en beneficio de su bosque y de la comunidad. En este día en particular, están podando los árboles. En esta comunidad, a una hora y media de la Ciudad de México, los ejidatarios se organizan en brigadas para realizar diversos tipos de trabajos para mantener su bosque saludable. Esto incluye podar, cortar pastos altos y crear cortafuegos. También realizan rondas de vigilancia para evitar la tala encubierta.

Cada fin de semana, un grupo de 30 personas entra al bosque a trabajar. El ejido ha contratado a cuatro asesores técnicos que les indican en qué parte del bosque deben trabajar.

Mantener este bosque, además de los otros bosques de esta región cercana al área metropolitana, es un acto loable, según Aurelio Bastida, profesor de la Universidad Autónoma Chapingo, especialista en sistemas silvícolas y producción forestal.

2) Una inversión en la comunidad, gracias al bosque y los servicios ecologicos


El ejido San Juan Totolapan tiene 99 miembros que manejan colectivamente 746 hectáreas de bosque. Aquí abundan los pinos (Pinus sylvestris) y los abetos oyamel (Abies religiosa), y la fauna local incluye gatos monteses (Lynx rufus).

Durante 20 años, los miembros de la comunidad han manejado su propio bosque. Para lograrlo, cuentan con un programa de aprovechamiento forestal que les permite producir madera. De manera sustentable y autorizada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México.

El programa establece cuánta madera pueden extraer cada año y de qué zonas, en base a las recomendaciones de los asesores técnicos. También describe los planes de reforestación para las áreas donde se realiza la extracción de madera.

Los ingresos por la venta de la madera se distribuyen entre los ejidatarios; con una parte también destinada a la compra de los materiales necesarios para cuidar el bosque e invertir en la comunidad.

Para ello, la comunidad también realiza una especie de limpieza forestal. Después de cortar un árbol con el permiso de la SEMARNAT; retiran los residuos y dejan el área limpia. De esta manera, el suelo está en buenas condiciones para que las nuevas semillas echen raíces y crezcan.

3) No ha sido fácil para los miembros de la comunidad

Además de tener que sacar permisos para varias actividades; sortear la burocracia, también tienen que lidiar con personas que no entienden cómo funciona el uso del bosque. Los esfuerzos de los ejidatarios en San Juan Totolapan han sido fructíferos: su bosque comunitario luce frondoso y cuidado. A diferencia de las comunidades vecinas que también realizan manejo forestal, aquí no practican el ecoturismo.