Acapulco
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Acapulco, un caso único en el desarrollo turístico

Acapulco es una ciudad de 119 kilómetros cuadrados sobre una de las mejores costas del Pacífico mexicano, con playas de arena dorada, con bermas de superficie generosa, pendientes de poca inclinación y aguas serenas. Además, tiene islas cerca de la costa que poseen una muy rica y variada flora y fauna. Pero todas estas características y ventajas que le daba de por sí la naturaleza a esta región no fueron lo que convirtió a Acapulco en un centro turístico tan importante. El factor que logró esto fue el desarrollo económico, que fomentó las inversiones y la construcción de grandes complejos hoteleros. En esta nota le contaremos cómo fue el proceso y por qué Acapulco es tan grande en la actualidad.

Primeros tiempos

Hasta los años 20, Acapulco era tan solo un bello punto de la costa del Pacífico con algunos hoteles. Algunos empresarios del país descubrieron este paraje propicio para invertir en la construcción de grandes complejos turísticos. La estrategia funcionó; algunas estrellas de Hollywood compraron terrenos en este lugar, y su precio se disparó, lo que dio inicio al auge de las compañías hoteleras en la región. Una de las propiedades más icónicas era la finca “Los Flamingos”, del reconocido actor de westerns John Wayne.

Mejora de la interconectividad

Otro factor que ayudó al desarrollo de Acapulco es la construcción de una carretera interestatal que la conectaba de forma directa y mucho más rápida con la Ciudad de México. Además, se expandieron los aeropuertos que recibían tan solo vuelos de cabotaje y se construyó otro aeropuerto para recibir vuelos internacionales. Desde entonces, aproximadamente a fines de la década del 60, los vuelos a Acapulco bajaron su precio y creció notablemente la oferta. Esto permitió que muchos más turistas llegaran desde Estados Unidos y otros países con PBI más altos, lo que terminó de encaminar a esta ciudad en la vía del crecimiento económico y turístico.

Construcción de los grandes hoteles

Después de esta etapa que sentó las bases para convertir a esta ciudad en un destino de turismo masivo, comenzó la construcción acelerada de los grandes hoteles que albergarían a los nuevos visitantes. Los antiguos edificios tenían tan solo hasta 40 metros de altura, y su capacidad de habitaciones no era muy numerosa. Fue por esta razón que se aumentó drásticamente la altura y las dimensiones de las torres. Uno de los primeros hoteles que se construyó según las nuevas necesidades de espacio fue el Grand Hotel Acapulco, que abrió sus puertas en 1971. Cuenta con casi 90 metros de altura y con 24 pisos.

 Con la llegada de la década de los 90, se edificaron algunas de las torres más famosas de la actualidad y se constituyeron definitivamente los tres sectores turísticos con los que cuenta hoy en día la ciudad: Acapulco Tradicional; Acapulco Dorado y Acapulco Diamante.

En Acapulco Tradicional, como su nombre lo indica, se encuentran los hoteles más antiguos, que se construyeron entre 1930 y 1960. Además, tiene el puerto que usaban originalmente los españoles durante la época colonial para conectar América con Asia. Y se encuentran también los barrios tradicionales y el centro histórico de la ciudad. Su zona costera se extiende desde las Playas de la Caleta hasta la Caletilla.

Acapulco Dorado alcanzó su mejor época entre 1950 y 1970, cuando era la meca del jet set. Cuenta con las playas de Icacos, La Condesa y Hornos. Además tiene muchos de los hoteles de lujo, el Parque Papagayo, el Club de Golf de Acapulco, la Casa de la Cultura y la Base Naval. Si bien puede parecer un poco anticuado, la cantidad de turistas que lo visitan demuestra su vigencia.

Finalmente Acapulco Diamante es la zona más moderna de la ciudad. Está conformado por los complejos más exclusivos, como hoteles de lujo, playas privadas, complejos residenciales, condominios y villas de multimillonarios.

Como es posible observar, si la voluntad humana y los designios del mercado son favorables, un lugar que tenga las condiciones propicias puede convertirse realmente en un paraíso para el turismo. Gracias a la inversión y al desarrollo de esta área, muchísimas personas encuentran un destino ideal para vacacionar todos los veranos.